Las lagartijas son de sangre fría y las temperaturas de sus cuerpos son cercanas a las de sus medios ambientes. Note la diferencia entre la temperatura de la lagartija fría y la mano humana caliente. La lagartija es un poquito más caliente que la temperatura ambiente en contraste al calor proveniente de la mano humana que la sostiene. Cuando las lagartijas están muy frías, tienen menos energía. Ellas hibernan durante largos períodos de clima frío.
En las dos imágenes de arriba, la lagartija ha brincado a una ventana para calentarse con la luz del Sol. Al hacer esto, ella caminó a través de su plato de agua, dejando huellas frías en el marco de la ventana. Observe los pies fríos y la cola. Cuando una lagartija toma el sol, ésta usualmente se acuesta perpendicular a los rayos solares y frecuentemente expande su estómago para maximizar la exposición de su piel a tal luz solar . La lagartija frecuentemente tiene que calentarse antes de lograr suficiente energía para cazar comida.
Observe cómo la temperatura del cuerpo de la lagartija se ha elevado debido a su exposición al Sol. A medida que la lagartija se calienta, el metabolismo de su cuerpo se eleva, haciéndolo más energético. Cuando una lagartija quiere enfriarse, se moverá paralelamente a la luz del Sol para disminuir la exposición de su piel, o bien, se moverá a un área más fría, sombreada. Las lagartijas en estado salvaje, correrán rápido en sus dos patas posteriores en días calientes para generar por ellas mismas una brisa y frescura.